
Esta es la historia de una ranita que le encantaba meterse a una olla con agua porque se sentía en su ecosistema. Pero un día una señora no se dio cuenta y colocó esa olla a calentarse para hacer el almuerzo. La rana no se percató del asunto. Y siguió ahí calientita gracias al amarillo de Lipigas, hasta que el agua estaba tan caliente que terminó muriendo.
El cuento es que si la rana, se hubiera percatado de que la olla estaba hirviendo innatamente saldría de ella para evitar morir en el intento.
Esa historia que cuenta uno de los tipos más lucidos de la actualidad, Al Gore, en "La Verdad Incómoda" refleja lo que nos pasa a todos con el calentamiento global. Todos sabemos que existe, pero pocos de verdad creen que es un tema alarmante.
Ese es el objetivo de la fiesta que empieza mañana donde se reunen en muchas ciudades del mundo, grandes masas de gente para la realización del más grande recital de toda la historia "Live Earth".
Que se puede decir de esto, que Live Earth probablemente hará más daño al calentamiento global que su no realización, por la cantidad de energía en todo aspecto que se derrochará en pro del espectáculo, pero bueno algo de su conciencia quedará. Espero eso sí que asistan al espectáculo no sólo gente común y corriente sino los grandes responsables de esto, es decir los dueños de las grandes compañías que han transformado todo el planeta (menos su patio claro) en un gran basurero.
Ah y de paso recomiendo a los presentes a la fiesta que se echen harto bloqueador, sobre todo en Londres y Estados Unidos que están en verano. Vayan también con un jockey y lentes. Digo, para que no les pase lo de la rana.